ENFISEMA

Moisés Nares Villegas

Un recorrido por el centro de la ciudad de Pátzcuaro,  me dio tema para mi colaboración con la revista Rosalva; porque me tocó ver que gran parte de las calles de este espacio se están remodelando; lo que es motivo de felicitación para las autoridades de este municipio; no obstante, también es lamentable que los trabajadores que realizan estas obras, lo hagan sin ninguna protección, del ruido, pero sobre todo del polvo que desprenden esos adoquines al estar siendo tratados con taladros y sierras, para que logren tomar la forma apropiada.

Como sabemos, esos polvos penetran al pulmón, junto con el aire cada vez que respiramos y, aunque el organismo dispone de una serie de mecanismos que impiden que cosas extrañas lleguen hasta dichos órganos, una parte mínima si logra burlar esas barreras e instalarse ahí, sólo que ese viaje no tiene regreso, por lo que esas impurezas se van quedando en el pulmón, hasta hacerlo  disfuncional, que es a lo que los Médicos diagnostican como efisema, o más recientemente le han dado el calificativo de EPOC; enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Y es que nuestro sistema respiratorio dispone de una serie de barreras, como son los pelos de la nariz, la mucosidad o humedad de todos esos tejidos y más profundamente los cilios; todos ellos encargados de retener las impurezas que pueda llevar el aire, hasta lograr que al alvéolo llegue casi puro al oxígeno; para que éste sea llevado por los glóbulos rojos a todas las células y tejidos del organismo, donde es indispensable para que tales células utilicen las sustancias que nos darán energía, proceso después del cual se tiene como sobrante el dióxido de carbono (CO2), que también  pasa a la sangre, para que sea eliminado con la respiración.

Mucho se culpa al tabaquismo de ser el principal causante de este efisema o EPOC, además de otras enfermedades no menos graves, como el cáncer, aunque en realidad, en este mal están implicados una serie de factores, como hábitos de vida, riesgos de trabajo, el medio ambiente  que nos rodea, etc. Por ejemplo, en el medio rural, no es raro saber que este mal lo padecen personas que nunca han fumado, pero tienen el antecedente de que en alguna etapa de su vida,  para cocinar utilizando leña o carbón, por lo que el humo  desprendido de esas chimeneas, pudo ser el causante de esa obstrucción a sus pulmones. De igual manera, en las grandes ciudades, como la capital de la república,  donde se da una gran cantidad de combustiones, especialmente por el exceso de automóviles, también aumenta la cantidad de partículas suspendidas en el aire, de las cuales logran llegar hasta el pulmón.

Así también del auge del México  minero, ha llegado hasta nuestro días el conocimiento de quienes trabajan en esas cuevas no llegaban a vivir más de treinta años, pues esos polvos que se desprendían del terreno, al estar haciendo el socavón, eran respirados, junto con el aire, por los mineros, los que acababan sus días porque sus pulmones se saturaban de sílica, que el principal componente del polvo de la tierra por lo al mal se le conoció como silicosis.

Aunque no solamente los obreros que remodelaban el centro de Pátzcuaro  están expuestos a estos riesgos, también en esta región  lacustre existen otras actividades que representan un riesgo para los que las ejecutan  y entre ellas la carpintería,  que muchas veces es básica para ciertas artesanías, porque la madera, al estarle dando la forma apropiada, tiene que ser tratada igualmente con taladros, canteadoras, sierras, etc., Y ent odas ellas, además de aumentar el ruid, también aumente el numero de partículas suspendidas y que puedan emprender el viaje sin retorno  hacia el pulmón.

Don Pascual Gómez, sin haber fumado nunca un cigarrillo, fue Víctima de este riesgo  ocupacional, pues su modo de ganarse la vida, fue la panadería, él tenía en el barrio de San Juan Quemado, de la ciudad de Uruapan, Mich. Uno de estos negocios que utilizaba horno de leña; los humos y el polvo que se desprende de la harina, sin ninguna protección, fue lo que le ocasionó la Efisema; enfermedad que resulta desesperante  no permitir respirar; lo estaban atendiendo en el ISSSTE de la Ciudad de Puebla, Pue., y para allá iban, pero una crisis  que se le presentó al pasar por El Oro, obligo a que, a Él y su hija que lo acompañaba, los bajaran en ese poblado, donde le faltaba oxígeno le causó la muerte.

Indudablemente que la recomendación  para quien es fumador, es que deje ese vicio; pero también para aquellos que, por su profesión, están en constante contacto con polvos, humos y otras partículas pequeñas, es necesario que se protejan usando mascarillas o por lo menos cubre bocas. Porque, muchas veces, perece que a los patrones no les interesa la salud y la vida de sus trabajadores, pero estos últimos sí les debe preocupar su existencia, una existencia libre de enfermedades ocupacionales.

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